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Economía de Puerto Rico en el Año Fiscal 2008-09
El año fiscal que terminó en junio de 2009 exhibió un gran retroceso en la actividad económica. Varios factores han sido determinantes del deterioro económico prolongado y extendido a través de todos los sectores de la economía. Entre éstos se destacan la contracción experimentada en la economía de Estados Unidos y los problemas estructurales en la producción local, exacerbados ambos por el ciclo recesionario. El comportamiento de indicadores claves en el segundo trimestre de 2009, sugiere que el descenso en la actividad económica se profundizó, en una clara manifestación de la fragilidad de la economía local que ya se extiende por más de tres años. El retroceso experimentado en el último año fiscal es consistente con los estimados de la Junta de Planificación, que apuntan a una caída en el Producto Nacional Bruto de aproximadamente 5.5%.
Esta contracción refleja que la economía del país atraviesa quizás por el peor momento en la historia, afectada principalmente por el desplome del mercado de empleos y el debilitamiento de la confianza del consumidor, lo que se manifiesta en el descenso de la demanda agregada y los recaudos del gobierno, que ya apuntan a mayores deficiencias en los próximos meses. Absolutamente todos los indicadores reflejan un decrecimiento notable de la actividad económica. De particular importancia es la reducción acelerada en los niveles de competitividad del sector industrial, lo que ha limitado nuestra capacidad para crear nuevos empleos y retener los existentes. El desempleo ha llegado a niveles que no se veían desde principios de los 90’s (16.5%) y el sector de la manufactura parece ser el más afectado, con una pérdida de 17,000 puestos de trabajo el pasado año fiscal. También se registró una caída sustancial en los empleos de construcción (14,000), comercio (13,000) y servicios (6,000). En total se perdieron unos 50,000 empleos en el año fiscal 2008-09, según la Encuesta de Viviendas del Departamento del Trabajo.
La duración, profundidad y extensión de la contracción en la actividad económica se manifiestan no sólo en la actividad industrial. Todos los sectores económicos exhiben un pobre desempeño, en especial la construcción, el comercio, la actividad bancaria, el turismo y las finanzas del gobierno. Estos sectores confrontan serias dificultades desde hace un tiempo, pero en el último año se aceleró su descenso. La merma en los recaudos del gobierno, que en 2008-09 se acercó a los $500 millones, ha recrudecido el déficit fiscal, limitando las posibilidades de inversión en proyectos que sirvan como estímulo para estabilizar la actividad económica, proveer un impulso a la producción y encauzar la recuperación.
Las probabilidades de repunte en el corto plazo también están adversamente afectadas por factores exógenos. El deterioro de los sectores productivos en el país está influenciado por el comportamiento de la economía norteamericana, que aunque ya muestra síntomas de recuperación luego de una caída pronunciada a principios de año, aún confronta dificultades asociadas a la crisis financiera. Además, aunque el precio del petróleo y sus derivados pareció estabilizarse al cierre del año fiscal, recientemente ha reanudado su tendencia alcista, lo que podría encarecer los precios de bienes y servicios contribuyendo a deprimir aún más la demanda agregada.
La Junta de Planificación ha dicho que la desaceleración ha tocado fondo y que el repunte se hará evidente el próximo año fiscal. El mecanismo de recuperación de corto plazo es la “American Recovery and Reinvestment Act” (ARRA) que promete inyectar unos $6,000 millones a la economía local. Sin embargo, en la medida en que ese impulso provendrá de fondos no recurrentes, una vez se agoten esos recursos existe el riesgo de otra caída si es que no se adopta un plan de contingencia. Mejor aún, se debería aprovechar la coyuntura para articular políticas y programas locales que atiendan más efectivamente las deficiencias estructurales de la economía y generen un estímulo decisivo a la competitividad y productividad de nuestro modelo económico.
Hay que recordar que con los $1,200 millones de estimulo federal no se logró reactivar la economía el pasado año fiscal, por el contrario, se registró la caída más profunda en la historia de la producción del país. En el corto plazo, los fondos “ARRA” podrían mitigar los efectos adversos asociados al prolongado ciclo recesionario, pero aún no se presentan opciones para el mediano y largo plazo.
Consumo de Energía Eléctrica
La producción y consumo de energía eléctrica son indicadores de la actividad económica. Por lo regular, ambos indicadores se mueven en la misma dirección de la economía. Desde que comenzó la recesión a principios de 2006, el consumo de energía eléctrica ha registrado bajas importantes, por lo que la producción también se ha reducido como un ajuste a la demanda decreciente. De 2005 a 2006 el consumo o venta de energía en kilovatios-hora (KWH) sólo creció 0.6%, pero a partir de ese año la cifra comenzó a declinar hasta llegar a 18,515 KWH, una merma de 10.4% en los últimos tres años.
La caída más significativa se registró de 2008 a 2009 (5.5%), siendo la primera vez en la historia que ese indicador marca una reducción tan profunda. Todas las categorías de consumo muestran una tendencia decreciente, en especial la industrial, en una clara manifestación de la fragilidad que experimenta el sector de la manufactura. Las industrias consumieron un total de 3,289 KWH en 2008-09, lo que refleja una reducción de 12.1% en un sólo año. La venta de energía a las industrias en el último año fiscal es la más baja registrada desde hace al menos 20 años. En 1989-1990 el consumo de energía de las industrias manufactureras representaba el 27% de las ventas totales, pero esta proporción se ha venido reduciendo hasta llegar a 17% en 2009.
El patrón decreciente en el consumo de energía eléctrica también se extiende a las residencias y los comercios, que han estado confrontando dificultades para pagar los costos crecientes asociados a ese servicio. El consumo residencial ha bajado 5.8%, mientras que en los comercios se ha reducido en casi 3% en el último año fiscal.
Índices de Actividad Económica
Los Índices de Actividad Económica de Banco Popular de Puerto Rico (IAE-BPPR) reflejan el deterioro que experimenta la economía. El Índice Real registró un valor de 116.5 puntos durante el segundo trimestre de 2009, que es 2.2% menor al del segundo trimestre (119.2) de 2008. El valor promedio del IAE-Real de abril a junio de 2009 es el más bajo desde el segundo trimestre de 2002, cuando luego de los eventos del 11 de septiembre marcó un valor promedio de 115.7 puntos.
Los valores mensuales del IAE-Real también sugieren que la caída intermensual e interanual continúa. El valor de junio de 2009 (116.3) refleja una contracción de 2.3% con relación a junio de 2008 y de 0.5% con relación al mes anterior. El Índice Nominal bajó a 210.3 puntos en abril de 2009, que es 0.3% más bajo que el del mes anterior y está 1% por debajo del de abril de 2008. El IAE-Nominal ha marcado contracciones interanuales por siete meses consecutivos, afectado principalmente por la caída de las importaciones, las ventas en joyerías, la nómina de la manufactura y el estancamiento en los depósitos bancarios.
El valor promedio de los IAE-BPPR en el año fiscal 2008-2009 reflejan que la actividad económica real y nominal marcó la caída más acentuada en la historia de ambos índices, que incluyen datos y estimaciones desde enero de 1990. Al examinar el desempeño anual del IAE-Real, éste redujo su valor de 119.8 en el año fiscal 2007-08 a 117.5 en el 2008-09, lo cual representa una caída de 2%. Esta contracción es consistente con los estimados de la Junta de Planificación de Puerto Rico para el año fiscal recién terminado, considerando que el IAE-BPPR mide la dirección, pero no necesariamente la magnitud del cambio.
El IAE-nominal también registró una merma en el año fiscal 2008-09. Aunque ésta fue de sólo 0.3%, esta es sólo la segunda vez en la historia que el IAE-nominal registra un cambio negativo al compararlo con el año anterior. La primera vez fue en 2007, cuando marcó una reducción de 0.2%. Este resultado causa especial preocupación porque indica que, aún incorporando el efecto de los precios en la producción, la economía parece ser incapaz de reflejar una tasa de crecimiento positiva. Hasta el momento, los IAE-BPPR no sugieren que la recesión esté por terminar.
Snap Shots
17,000: Empleos perdidos en las industrias manufactureras en el año fiscal 2008-09
$7,761 Millones: Ingresos Netos del gobierno en el año fiscal 2008-09, $500 millones menos que el año anterior.
10.4%: Contracción en el consumo de energía eléctrica de 2006 a 2009.
2%: Reducción en el valor del Índice de Actividad Económica Real en el año fiscal 2008-09, la caída más profunda en la historia del IAE-BPPR.
Economy of Puerto Rico in Fiscal Year 2008-09
The fiscal year ending in June 2009 saw a sharp decline in economic activity. Several factors have brought about the prolonged downturn in the economy, which has been felt in all economic sectors. Of these factors, two of the most important are the contraction of the U.S. economy and structural problems in local production, both exacerbated by the recessionary cycle. The behavior of key indicators in the second quarter of 2009 suggests that the decline in economic activity that has been going on for more than three years is now actually worsening, in a clear manifestation of the fragility of the local economy. The lack of forward progress experienced over the last fiscal year is consistent with estimates from the Planning Board, which point to a decline in the Gross National Product of approximately 5.5%.
These numbers indicate that the island’s economy is going through what is perhaps the worst moment in its history, affected mainly by the collapse of the job market and a weakening of consumer confidence, which are in turn manifested by a drop in aggregate demand and government income. These declines all point to even greater problems over the next few months. All indicators, without exception, reflect a notable decline in economic activity. Of particular importance is the rapid decline of competitiveness in the industrial sector, a development that has limited the island’s ability to create new jobs and to keep those already in existence. Unemployment has reached levels not seen since the early nineties (16.5%), with the manufacturing sector, having lost 17,000 jobs over the past fiscal year, apparently the hardest hit. The year also saw substantial job losses in construction (14,000), trade (13,000), and services (6,000). In all, there were some 50,000 fewer jobs in fiscal year 2008-09 than a year earlier, according to the Labor Department’s Survey of Households.
The length, depth, and breadth of this contraction in economic activity do not pertain only to the industrial sector. All economic sectors have performed poorly, especially construction, trade, banking activity, tourism and government finances. These sectors have been confronting serious difficulties for some time, but during the last year the difficulties worsened. The decline in government income from taxes and other assessments, which in 2008-09 was close to $500 million, has increased the deficit, thereby limiting the possibility of investments in stimulus projects that might stabilize economic activity, give some spur to production, and lead the recovery.
The probability of a short-term rebound is also adversely affected by outside factors. The deterioration within the island’s productive sectors is influenced by the behavior of the U.S. economy, which, though now showing signs of recovery after a pronounced dip earlier in the year, is still facing difficulties associated with the financial crisis. In addition, although the price of oil and petroleum products seems to have stabilized at the close of the fiscal year, prices have raised again recently, a fact which might make goods and services more expensive and thereby further depress aggregate demand.
The Planning Board has said that the decline has hit bottom and that the rebound will become evident over the course of the next fiscal year. The mechanism for short-term recovery is the American Recovery and Reinvestment Act (ARRA), which promises to inject some $6 billion into the local economy. However, since this stimulus will be driven by non-recurring funds, once this money runs out there still exists the danger of another decline, unless a contingency plan is adopted. Better yet, planners and government leaders should take advantage of this critical juncture to articulate local policies and programs that will more effectively address the economy’s structural shortcomings and generate a decisive stimulus to the island’s competitiveness and productivity.
It must be remembered that even with $1.2 billion in federal stimulus funds during the last fiscal year, the economy was not reactivated; on the contrary, the most profound decline in productivity in the island’s history took place. Over the short term, the “ARRA” funds may mitigate the adverse effects associated with the prolonged recessionary cycle, but no options for the medium and long term have yet been presented.
Electric Energy Consumption
Production and consumption of electric energy are indicators of economic activity. Generally speaking, both these indicators move in the same direction as the economy. Since the recession began in early 2006, consumption of electric energy has declined sharply, leading to a cutback in energy production in order to adapt to decreasing demand. From 2005 to 2006, the consumption or sale of energy in kilowatt hours (KWH) grew 0.6%, a small enough number to begin with, but from 2006 on, this number began to decline, finally reaching 18,515 KWH, or a loss of 10.4% over the last three years. The most significant drop was recorded between 2008 and 2009 (-5.5%), the first time in history that this indicator has fallen so sharply.
All categories of consumption show a decline, especially industrial consumption, in a clear manifestation of the manufacturing sector’s fragility. Industrial factories and plants consumed a total of 3,289 Kw-H in 2008-09, which reflects a drop-off of 12.1% in a single year. The sale of energy to manufacturing industries over the last fiscal year is the lowest recorded for at least twenty years. In 1989-1990, energy consumption by manufacturing plants represented 27% of total sales, but this percentage has gradually fallen until today it stands at just 17%.
The pattern of decline in the consumption of electric energy can also be observed in homes and businesses, which have been finding it difficult to pay their rising electric bills. Residential consumption has fallen some 5.8% over the last fiscal year, while commercial consumption has fallen almost 3%.
Indexes of Economic Activity
The Banco Popular de Puerto Rico’s Indexes of Economic Activity (BPPR-IEAs) reflect the deterioration the economy is undergoing. The Index of Real Economic Activity (IREA) registered a value of 116.5 points during the second quarter of 2009, which is 2.2% less than the second quarter of 2008, when it stood at 119.2. The average value of the IREA from April to June of 2009 is the lowest since the second quarter of 2002, when, after the events of September 11, an average value of 115.7 points was recorded.
The monthly values of the IREA also suggest that the month-to-month and year-to-year decline is continuing. The value for June 2009 (116.3) reflects a contraction of 0.5% in comparison to a month earlier, and of 2.3% in comparison to June 2008. The Index of Nominal Economic Activity (INEA) fell to 210.3 points in April 2009, which is 0.3% lower than a month earlier and 1% lower than its value in April 2008. The INEA has registered year-to-year contractions for seven consecutive months, affected mainly by a decline in imports, jewelry store sales, and manufacturing payroll, along with stagnation in bank deposits.
The average value of the BPPR-IEAs in fiscal year 2008-09 show that real and nominal economic activity had their sharpest decline in the history of these indexes, which include data and estimates since January 1990. Examining the annual performance of the IREA, we see that its value fell from 119.8 points in fiscal year 2007-08 to 117.5 points in 2008-09, for a decline of 2%. This contraction is consistent with estimates from the Planning Board of Puerto Rico for the recently ended fiscal year, considering that the BPPR-IREA measures the direction but not necessarily the magnitude of change in the economy.
The INEA also registered a decline in fiscal year 2008-09. Although the decline was just 0.3%, this is only the second time in history that the INEA has fallen in comparison with a year earlier. The first time was in 2007, when it fell 0.2%. This finding causes special concern because it indicates that even taking into account the effect of prices on production, the economy seems unable to demonstrate any positive growth. Thus far, neither of the BPPR-IEAs give any indication that the recession is coming to its close.
Snapshots
17,000: Jobs lost in manufacturing in fiscal year 2008-09.
$500 million: Decrease in government Net Income in fiscal year 2008-09
10.4%: Decline in consumption of electric energy from 2006 to 2009.
2%: Decline in the value of the Index of Real Economic Activity in fiscal year 2008-09, the sharpest drop in the history of the BPPR-IREA.

Es cierto que el crecimiento economico esta en el nivel mas bajo en la historia y que debemos recordar que tuvimos un crecimiento economico magnifico para los 50 con esto me refiero a que podemos salir de estancamiento donde nos encontramos pero para eso debemos restructurar toda la economia de P.R incluyendo todos los sectores publicos y privado.Los bancos en P.R. deben ponerse de acuerdo en donde la ley lo permita,fomentar la producion nacional aqui mismo y olvidarse de las importaciones de productos que se puedan producir en la isla. Todos desean y tados deben de aportar,uno de los factores que nos afecta grande mente es la energia y el elevado costo
de ella,por que no nos movemos al futuro con la energia renobable
por que no invertimos en ella, por miedo a los inversionistas los que quieren mas dinero van a estar hay siempre para invertir, hablo de restructurar todo.Por que no se puede emitir bono
de por lo menos 1,000 millones para energia renobable al tiempo se economisarian millones en gastos de luz y las empresas querian pagar menos de luz.Dar paso e incentivos a empresarios locales para lograr que el dinero se que aqui.